on 26 enero, 2006
-No hay que quejarse, - dijo el viejito. Todo bronce sirve para fundir.
un ángel se desliza suavemente
por las paredes
creando puertas
abriendo ventanas
dejando los rastros al alcance de la mano
dentro del corazón ciego.


24/12/'05

de cuando la vida era triste

Una mancha
de arena
cubre un reloj de
pared.
Declaración de finales: escribo porque tengo ganas.