on 28 diciembre, 2007
Me mandan un mail. Lo abro para bajar el archivo adjunto. Y dice así:


El universo es una perversa inmensidad llena de ausencias. Uno no esta en casi ninguna parte. Sin embargo, en medio de las infinitas desolaciones hay una buena noticia: el amor.

(Alejandro Dolina)
on 19 diciembre, 2007
cuento para niños en dias de tormenta*



Empieza a gotear.

Ve como los relámpagos iluminan las raíces invisibles del cielo.

Caen estrellas de los árboles del infinito.



Las estaciones ahí arriba son más parecidas a las del corazón que a las de la tierra; hay tiempos en que cada dos por tres es otoño. Entonces, los árboles celestes sacuden algunos frutos de sus ramas. Cuando caen lo iluminan todo, a veces sin hacer ruido, dejando que la luz nos muestre sus raíces de gigante.



Sólo los pájaros conocen el secreto, y ella soñó que era un pájaro.

Por eso sabe que las raíces infinitas cruzan todo el firmamento. Y por eso los pájaros no vuelan más alto: podrían golpearse contra una raíz y caer de tan arriba...



Descalza pisa la tierra. Corre



corre más y más rápido



Huele a lluvia. Se sienta a esperar. Los árboles del cielo no quieren más agua de universo para sus raíces, y dejarán que caiga hacia abajo.

Encima nuestro, piensa.



Toma un sorbo de café.

Tiene los pies sucios de tierra. No se moverá de ahí hasta que el cielo la limpie y aparezca de nuevo esa semilla gigante que aún no germinó. Que late, late siempre esperando ser árbol algún día.



Desde que soy chiquita, es semilla... crecerá?

Deja el café en el piso. Se mira los pies.

Una gota cae en el medio de la taza, anunciando el comienzo de la música líquida. Los árboles de la tierra hablan en voz baja con los pájaros:

-Será verdad que hay árboles celestes?





Ella sonrie mirando las raíces.

Después de la lluvia se irá a dormir. Soñará con ser jardinera de cielos infinitos, para contar sus frutos en el universo.







*(todavía sin dibujar.)
on 18 diciembre, 2007
If you don't have something good to write down
just write.


lo dijo un inglés
me encontré por la calle un papelito todo pisoteado y medio roto que dice esto:

"ENCUENTROS- León Gieco

Chispa de luz, en los ojos
Veo quién soy, junto a otros
No tiene edad, la escuela
Hoy dibujé mi nombre en letras
Mírame ya, mirame ahora
Miedo no hay, ya no me toca
Puedo sentir, que queda afuera
como un milagro, la vergüenza.
Voy a leer un cuento viejo
que escondí por mucho tiempo
Imaginé por los dibujos,
era de hadas, era de brujos.
Migas de pan, camino largo
se las comió un dia encantado.
Renacerán sueños más lindos,
entre amor, entre los hijos.
Felicidad, al encontrarte
algo de mi voy a contarte
Acumulé más palabras
noche oscura que aclara
chispa de luz, es mi vergüenza,
vos me enseñás nombres y letras
Con tu llave colorida
abro la puerta a la alegría."



Si es una canción nunca la escuché, pero es loco encontrarse esto por la calle.
on 16 diciembre, 2007
suena óleo de una mujer con sombrero

tengo una silla giratoria de las que me gustan
un dia de sol en la espalda y viento en la cara
tengo sueño, y mi cabeza y mi corazón se mueven mas rápido que mi cuerpo
si pudiera
escribría algo que resumiera esto.
on 11 diciembre, 2007
se puede ser feliz con una ramita de albahaca
3 huevos y
4 zuchinis (como se digan)
esta es la historia de un pañuelo. una historia como la de cualquier pañuelo del mundo...hasta que dejó de serlo.

Había una vez un pañuelo que nació en Singapur. Lo fabricaron junto con miles de pañuelos como él para ser vendido en mantas, paños y puestos ambulantes de todo el mundo por gente (alguna también nacida en Singapur) que no tenía los papeles que los otros querían que tuvieran; permiso de trabajo, de residencia, de estancia en la tierra. Pero esa es otra historia.

Éste era un pañuelo color azul violeta, plateado, 'cósmico, señorita!, se atrevió a poetizar el vendedor. Era cósmico. Y lo demostró elevándose en un viaje intercontinental. Cruzó el océano atlántico y el mar mediterráneo, no precisamente en ese orden. Estuvo en milan, buenos aires, rosario, santa fe, argentina, donde pasó de llamarse foulard a ser un echarpe.
Vio el paraná y disfrutó de las primeras noches de verano enredado en el cuello de su dueña que no era su dueña sino su portadora.

Viajó cientos de quilómetros hasta llegar a la tierra en la que debia cumplir su misión.

(Los pañuelos tienen una mision?)

(Y vos?)

El pañuelo cósmico desapareció una mañana de verano en el hemisferio sur. Se fue sin dejar rastro, sin volar ampulosamente, sin ser echado en falta hasta muchas horas después, cuando la portadora descubrió, al levantarse el vientito de la tarde, que se había escurrido de su cartera como por arte de magia.

Lo buscaron. Preguntaron en el ciber. Miraron en la calle. Recordaron los zapatitos de niño colgados en alguna ventana, o en el colectivo por algun humano con espíritu gregario, esperanzados...

pero no estaba

el pañuelo cósmico pasó al otro lado, el de los objetos perdidos,las lámparas rotas y los pedazos de papel con extrañas letras que una encuentra caminando por la calle.



Y cumplió su cometido, aunque nunca sepamos cuál era.
on 09 diciembre, 2007










¿de dónde salieron los cuentos de hadas?
on 05 diciembre, 2007
'karma police
arrest this man
he talks in maths
he buzzes like a fridge he's like a detuned radio'

Pondría toda la canción, que refleja tan bien el cóctel exacto de estados de ánimo que tengo ahora.