Livin' la vida loca

on 27 marzo, 2010
27 de marzo
07:10 Paseo Maku
07:40 Cama 'hasta las 8'
10:15 Despertar sobresaltada
10:40 Veterinario Maku
11:30 Supermercado
12:00 Casa
12:10 Cocinar comida Maku
12:20 Traducir
12:21 Comida Maku

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Sin
noción
del
tiempo Paseo Maku


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18:30 Almuerzo
Comida Maku

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21:30 Paseo Maku
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22:30 Paseo Maku
23:10 Comida Maku
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La del primero

on 24 marzo, 2010
Tengo un vecino que es como un niño. Y este como lo cambia todo;

Si usted deja a un niño solo en casa durante mucho tiempo, el niño hace lo que quiere, cuando quiere. Es simplemente una cuestion de ejercicio de la libertad.
Depende de la edad del niño, y de su nivel de conciencia, hara mas o menos cosas condicionado por las limitaciones sociales que se le hayan impuesto, es decir, si una persona tiene 10 años y conocimiento de los limites, no tirará huevos por el balcón a los transeuntes.
Según esta linea de pensamiento, si una persona tiene 32 años, no encenderá el equipo de musica en su departamento a las 4 de la mañana.

Esta teoría es incorrecta: no por ser adulto uno deja de ser niño. Y el vecino de abajo el perfecto ejemplo.

Me ahorraré los pormenores del asunto y diré tan solo que ahora, después de cinco visitas en son de paz al piso de abajo, me he convertido en 'la loca de arriba que me viene a cagar a pedos en pijama pero yo la estaba escuchando bajito, no se por que retumba tanto'.

Cotidiana

on 22 marzo, 2010
444 entradas, publicadas por última vez el 21-mar-2010
me gusta ese número.

Este post habla de estrafalariedades. Cosas 'no comunes' que en realidad forman parte de la vida cotidiana de cada uno. Todos tenemos las nuestras. No puedo imaginar a alguien que no tenga alguna pequeña conducta extraña e inofensiva escondida en algún lado.
Pues bien, he aqui una de las mias: la moda nocturna de los dias de semana. Si fuera diseñadora quizás seria aplaudida por mis combinaciones; la cuestion es que cuando estoy sola no me importa lo que lleve mientras no vaya en pelotas por la calle.

En la ultima "vueltita", la que se da despues del paseo de la noche y antes del primer paseo de la mañana, lo unico que cuenta es terminar pronto con el trámite.
De modo que salgo a la vereda con un espléndido pantalon de algodon beige dos talles grandes (no recuerdo el origen) y arriba, una musculosa de algodon vieja, sobre la cual reposa una holgada remera 3 cuartos, igual de rosa e igual de vieja. Y mis bailarinas-chatitas plateadas. El por qué resulta inconfesable.

Antes de salir descubro que refrescó. Me pongo la camperita fina roja. Decido que sigo teniendo frio. Me pongo la camperita violeta sobre la roja. Voy al baño, me miro en el espejo. Estoy bastante peinada. Total...son las 12 de la noche, no hay nadie. Vamos.

Y en ese momento en que la perra huele los árboles y decide con cuál se queda, es cuando entra en accion el segundo axioma sobre el paseo del perro: la vuelta que vayas hecha un desastre, te cruzás con todo el mundo. Y recién ahi decis: quizas me importa un poquito.










on 21 marzo, 2010

el mundo real,
existe?

temporada otoño/invierno 2010

on 20 marzo, 2010
Se lleva el existencialismo mezclado con un touch de onda zen y un poquito de rubor materialista.
Estan out las declaraciones sobre el amor y sus vicisitudes efectivas. Llegan los nuevos peinados catárticos decoté. Must de la temporada: la clásica bufanda minimal print.

Más en el próximo número de Mujer Septiembre.

¡No te lo pierdas!

papelitos

on 19 marzo, 2010
Escribo todo en papelitos. Por más que tengo el firme propósito de llevarme mi libreta (alguna de todas ellas) descubro que me resulta imposible. O la libreta está llena de letras y no cabe mas nada, o me la olvido, o sabe dios qué destino inexorable impide que la use.
Así que escribo en papelitos. Atrás de las facturas dejadas por los clientes (no, no trabajo en una panaderia), atrás de los blotters, los sobres, las tarjetas comerciales. He llegado a desarmar bolsas de papel para tener más espacio para escribir, en un arrebato de aquellos.

Después de escribir, junto todos los papelitos de la tarde (porque siempre son mas de uno) y los guardo en mi cartera. Llego a casa, me olvido del mundo, quedan los papelitos ahi hasta el momento en que decido que hay demasiadas cosas en mi cartera.
Siempre tomo esa decision apenas 30 segundos antes de que sea irremediablemente tarde para salir de casa. Entonces vacío todo arriba de la cama. Selecciono lo básico: el neceser transparente con pinturas y espejito, la crema de manos, la tarjeta de colectivo, el teléfono, la botella de agua, el monedero. Alguna que otra cosita, Los auriculares. Todo o casi todo dentro de nuevo...salvo los papelitos, que al llegar a casa son acomodados en alguna caja para que dentro de unos 5 meses los descubra y me asombre de nuevo.